21 cañonazos y el Hatikva reciben en España al Presidente de Israel

07/Nov/2017

Enlace Judío México, Por Silvia Schnessel

21 cañonazos y el Hatikva reciben en España al Presidente de Israel

El Presidente de Israel y su esposa fueron
escoltados por la Guardia Real de España, y el himno de ambas naciones fue
entonado con los 21 cañonazos de rigor.
Se trata del primer viaje de Estado de un
presidente israelí a España desde hace 25 años y en el nuevo protocolo
instaurado por Felipe VI desde la visita del presidente argentino Macri la
recepción a los jefes de Estado tiene lugar en el Palacio de Oriente en vez de
El Pardo, como antaño, a fin de dotarlo de mayor solemnidad.
La visita se enmarca en medio de la crisis
secesionista en Cataluña y en el Gobierno español y en el Ministerio de Asuntos
Exteriores se miraba estos días pasados con algún recelo las posturas tibias o
excesivamente neutrales del ejecutivo de Israel sobre el conflicto. El
presidente de Israel, Reuven Rivlin, consciente de ello, durante la cena
oficial en el Palacio Real en la noche de este lunes, fijó una posición clara y
rotunda en un añadido inicial a su discurso: “Sus majestades, el Rey y la Reina
de España, antes de empezar, su majestad, permítame decir: ´España es un país
para nosotros y su excelencia es el símbolo de esa unidad´. Todos los
ciudadanos de España son queridos para nosotros y nosotros esperamos y rezamos
para que todos los conflictos sean resueltos pacíficamente”.
Acto seguido, agregó: «Y confiamos en Su
Majestad».
Estas últimas cinco palabras fueron
añadidas en el último momento, ya que no figuraban ni en el discurso impreso
que se repartió entre los 130 invitados a la cena, ni en el párrafo introducido
a última hora sobre la unidad de España.
Por su parte, el Rey alabó el patrimonio de
la diversidad de la democracia española y el reencuentro de los sefardíes de
todo el mundo.
La semana pasada, el embajador israelí,
Daniel Kutner, afirmó que su país «no reacciona ante asuntos internos de otras
naciones», pero fuentes de la comunidad judía de Madrid esperan que Reuven
Rivlin abogue directamente hoy en la Cámara Alta por la unidad de España, un
discurso que se espera con sumo interés en clave internacional.
Durante la cena de gala que los Reyes
ofrecieron en su honor ayer por la noche en el Palacio Real, Rivlin destacó
ante más de 130 invitados de ambos países, la presencia de empresarios
catalanes como el presidente de la CEOE, Juan Rosell; el de la Cámara de
Comercio de España y de Freixenet, José Luis Bonet, y el de SEAT, Luca de Meo.
El mismo domingo por la tarde en que Rivlin
y la primera dama israelí, Nechama Rivlin, aterrizaran en España, el presidente
israelí se reunió con representantes de las comunidades judías en España, y el
presidente de la delegación madrileña, David Hatchwell, recordó que además se
cumplen 100 años desde la construcción de la primera sinagoga en Madrid desde
la expulsión de los judíos en 1492.
«España reivindica sus vínculos con el
pueblo judío». Don Felipe, en presencia del presidente del Gobierno, Mariano
Rajoy, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, o el ministro de Asuntos
Exteriores, Alfonso Dastis, alzó su copa para brindar por la «firme voluntad de
los españoles de caminar junto a quienes encarnan una parte fundamental de
nuestra historia». En unas palabras comprometidas, el Jefe del Estado subrayó
«con orgullo la posición de vanguardia de España en la lucha contra el
antisemitismo», y aseveró que nuestro país, dentro de que «integra el
patrimonio de la diversidad, reivindica hoy sus vínculos con el pueblo judío».
La agenda del Rey ha estado marcada desde
el inicio del curso político por el desafío secesionista catalán, hasta el
punto de que Don Felipe ha tenido que cancelar sus compromisos oficiales en
algunas ocasiones y presidir los actos en su lugar la Reina, pero ayer por la
mañana los Reyes recibieron en el Palacio Real al presidente de Israel y a su
mujer, Nechama Rivlin. La primera dama israelí sufre problemas respiratorios,
por lo que Doña Letizia estuvo especialmente volcada en ella, ofreciéndole el
brazo para ayudarla en sus desplazamientos y dándole conversación.
“Nos emociona ver cómo sefardíes de todo el
mundo acuden al reencuentro con España y, sin perder su previa nacionalidad, se
convierten en nuevos compatriotas nuestros”. El rey Felipe VI alabó así “el
patrimonio de la diversidad” de la actual España democrática y la relacionó con
sus vínculos históricos con el pueblo judío en la noche de este lunes, durante
la cena oficial con la que agasajó al presidente de Israel, Reuven Rivlin, en
el final de su primera jornada de su visita de Estado.
No son muy habituales ni frecuentes las
visitas oficiales de autoridades israelíes a España pese a las evidentes buenas
relaciones e históricas entre ambos países. La anterior visita de Estado la
protagonizó hace 25 años el entonces presidente Herzog, en 1992, con motivo del
500 aniversario de la expulsión de los judíos. En 2011 el presidente Simón
Peres realizó otra visita oficial, no de Estado, como devolución al viaje que
los entonces Príncipes efectuaron a Israel ese año. El viaje actual, que se
había preparado para conmemorar en 2016 el 30 aniversario del establecimiento
de relaciones diplomáticas y se tuvo que aplazar por el parón político nacional
que se vivió ese curso, se ha cuidado ahora con esmero.
La Casa del Rey ha concedido a esta visita
de Estado el nuevo tratamiento más institucional y protocolario. Además de la
cena de gala, ha habido ocasión para recepciones, entrega de las llaves de la
capital y encuentros con las comunidades judías locales, con entidades
culturales, económicas y empresariales de ambas naciones. Por parte del
Gobierno acudió el presidente, Mariano Rajoy, con su esposa, la presidenta del
Congreso, Ana Pastor, el del Senado, Pío García Escudero, la vicepresidenta,
Soraya Sáenz de Santamaría con su marido, los ministros Alfonso Dastis
(Exteriores), Dolors Monserrat (Sanidad), Rafael Catalá (Justicia), el
presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo,
Carlos Lesmes, y otras autoridades.
El rey Felipe VI no desperdició el momento,
con los primeros discursos de esta estancia, para pronunciar unas palabras en
hebreo, para rememorar recuerdos comunes, para corroborar el avance de España e
Israel en estos años y para marcar algunas ideas sobre la importancia de esta
colaboración. El Monarca reseñó así que ese “legado” que une a ambas naciones
“trasciende por su profundidad y significación” y ensalzó la “herencia sefardí”
como “la edad dorada de la cultura judía preservada durante siglos en el
lenguaje y las costumbres de tantos sefardíes en todo el mundo”.
Felipe VI quiso destacar algunos nexos
entre España e Israel y ensalzó que la actual “España democrática, que integra
el patrimonio de la diversidad, reivindica hoy sus vínculos históricos con el
pueblo judío”. Y cuando añadió que por todo ello se emociona al “ver cómo
sefardíes de todo mundo acuden al reencuentro con España y, sin perder su
previa nacionalidad, se convierten en nuevos compatriotas” de los que los
españoles se sienten “verdaderamente orgullosos”.
El Monarca rememoró así que hace dos años,
en el Palacio Real, se organizó un acto solemne para ensalzar la importancia
del reencuentro histórico que supuso la aprobación de la ley en materia de
concesión de nacionalidad española a los sefardíes originarios de España. Y
repitió las palabras de entonces: “Cuánto os hemos echado de menos, al pueblo
sefardí, al pueblo amigo judío”.